Brrrrrrrbbbrrbrb... que frio que hace afuera!!!
Bueno... me voy a arrimar a la estufa para recuperar la sensibilidad de los dedos y fumar un poco de tabaco en mi pipa.
Mi nombre es Ariel, y soy una persona con habilidad en el campo de las artes mágicas. Soy autóctono de Waterdeep desde que tengo memoria. Nací allí y me crié bajo la tutela de mis padres. Hijo único, desde chico siempre tuve curiosidad por las cosas sobrenaturales, siempre me gustó mucho leer y aprender cosas nuevas. Nunca me gustó que me digan que hacer, todo lo que aprendí lo aprendí por mis propios medios. Mi padre, nunca me enseñó nada productivo, ya que pasaba más tiempo en la taberna que en casa, y mi madre..., siempre preocupada por que la casa estuviese siempre limpia y en condiciones de excelencia para recibir a mi padre cuando llegara de trabajar. Mi madre fue una mujer muy sufrida, ya que nunca se quejó por el fuerte olor a alcohol y vicio que desprendía mi padre cuando llegaba a casa. Por otro lado, yo lo unico que ansiaba era poder tener los medios para hacer mi vida mas placentera e independiente. A pesar de la triste situación familiar que me precede, viví mi infancia y adolescencia en la compañía de una amiga, que más que una amiga es como una hermana para mi. Mis padres y sus padres solían compartir reuniones de fines de semana, y obviamente nosotros jugabamos y compartíamos momentos juntos. Mientras yo me dedicaba a leer mis libros, ella siempre creía en la presencia de un ser superiror, un ser que todo lo vé y controla desde el más allá. Yo nunca tuve esas inclinaciones religiosas, pero tampoco subestimo el poder de los dioses. Todavía recuerdo los momentos en los que solíamos derretir hormigas concentrando los rayos solares por medio de una lupa, o cuando juntabamos ratas de la calle y las atabamos con cuerdas a piedras que dejabamos caer en los pozos de agua... jaja, que momentos aquellos... Confieso que siempre tuve un odio nato por las criaturas insignificantes de este mundo, no se por qué, pero siempre me causaron rechazo las criaturas de tamaño y mente inferior a la mia.
En fin..., una noche de verano, donde las noches sofocantes de Waterdeep nos dejaban dormir a medias, ocurrió un hecho que marcó mi vida. Yo dormía en mi cuarto y mi madre, como todas las noches, esperaba a mi padre sentada en el comedor con comida semicaliente. Yo no podía conciliar el sueño, debido al calor sofocante. Escuché entrar a mi padre a la casa, blasfemando por su "mala fortuna" en el juego, diciendo que había perdido mucho dinero, y que lo ultimo que quería era sentarse a comer con una loca... se escuchaba como mi padre le gritaba a mi madre, y ella no hacía otra cosa mas que llorar y sollozar en voz baja. Luego de que mi padre cayera desmayado en la cama destilando alcohol hasta por el alma, escuché a mi madre levantar la mesa, y lavar los platos sin emitir comentario alguno. De golpe, se escuchó un ruido seco, como si hubiesen pateado la puerta de mi casa y la hubiesen abierto de par en par. Luego, un grito desgarrador de mi madre. Yo atiné a agarrar un frasco que tenía bajo la cama, que contenía un liquido, era un frasco que me había regalado un mago de la ciudad, luego de haberlo ayudado a limpiar toda la biblioteca de su casa. Todavía recuerdo sus palabras "... si algún día te encuentras en apuros, bebe este líquido y corre a pedir ayuda...". Con el frasco en la mano, y tratando de mantener la compostura, entreabrí la puerta y alcancé a ver a 3 hombres armados acosando a mi madre. La tenían agarrada por el cuello y la amenazaban con matarla si no les decía donde estaba mi padre. No eran muy inteligentes estos rufianes... ya que si seguían el fétido olor a alcohol proveniente del cuarto, hubiesen dado con ese cerdo de primera... pero mi madre se negó a contestar. Sin mediar palabras, y frente a la negativa de mi sufrida madre, una daga terminó con su tortuoria vida. Acto siguiente, ingerí el liquido y noté como mi cuerpo empezaba a transparentarse hasta quedar invisible a la vista. Los malechores entraron a mi cuarto, buscaron y buscaron y no encontraron nada, luego si dirigieron al otro cuarto, donde encontraron a mi padre desmayado en la cama. Lo golpearon hasta el hartazgo, sin recibir lo que buscaban... el dinero que este cerdo alcohólico les debía a causa de la timba. Lo degollaron cual gallina y lo dejaron tirado en la cama.
Debo confesar que no sufrí por la muerte de mis padres, ya que en el fondo, yo quería estar solo para poder crecer haciendo lo que me gustaba y no lo que me imponían, pero la muerte de mi madre causada por las cerdadas ocacionadas por mi padre, en algún punto me dio lástima... de ahí mi fortaleza, ya que he aprendido que la debilidad, está en sentir lástima por los demás. De todas formas, me las arreglé para sobrevivir en la ciudad, ayudado por mi fiel e inseparable amiga Tarja, que me ha ayudado cuando más lo necesitaba.
Ahora, si me disculpan, ya he recuperado la sensibilidad en los dedos, me voy a servir un vinito élfico de esos que hacen chisporrotear el espiritu de placer. Salud!!
Bueno... me voy a arrimar a la estufa para recuperar la sensibilidad de los dedos y fumar un poco de tabaco en mi pipa.
Mi nombre es Ariel, y soy una persona con habilidad en el campo de las artes mágicas. Soy autóctono de Waterdeep desde que tengo memoria. Nací allí y me crié bajo la tutela de mis padres. Hijo único, desde chico siempre tuve curiosidad por las cosas sobrenaturales, siempre me gustó mucho leer y aprender cosas nuevas. Nunca me gustó que me digan que hacer, todo lo que aprendí lo aprendí por mis propios medios. Mi padre, nunca me enseñó nada productivo, ya que pasaba más tiempo en la taberna que en casa, y mi madre..., siempre preocupada por que la casa estuviese siempre limpia y en condiciones de excelencia para recibir a mi padre cuando llegara de trabajar. Mi madre fue una mujer muy sufrida, ya que nunca se quejó por el fuerte olor a alcohol y vicio que desprendía mi padre cuando llegaba a casa. Por otro lado, yo lo unico que ansiaba era poder tener los medios para hacer mi vida mas placentera e independiente. A pesar de la triste situación familiar que me precede, viví mi infancia y adolescencia en la compañía de una amiga, que más que una amiga es como una hermana para mi. Mis padres y sus padres solían compartir reuniones de fines de semana, y obviamente nosotros jugabamos y compartíamos momentos juntos. Mientras yo me dedicaba a leer mis libros, ella siempre creía en la presencia de un ser superiror, un ser que todo lo vé y controla desde el más allá. Yo nunca tuve esas inclinaciones religiosas, pero tampoco subestimo el poder de los dioses. Todavía recuerdo los momentos en los que solíamos derretir hormigas concentrando los rayos solares por medio de una lupa, o cuando juntabamos ratas de la calle y las atabamos con cuerdas a piedras que dejabamos caer en los pozos de agua... jaja, que momentos aquellos... Confieso que siempre tuve un odio nato por las criaturas insignificantes de este mundo, no se por qué, pero siempre me causaron rechazo las criaturas de tamaño y mente inferior a la mia.
En fin..., una noche de verano, donde las noches sofocantes de Waterdeep nos dejaban dormir a medias, ocurrió un hecho que marcó mi vida. Yo dormía en mi cuarto y mi madre, como todas las noches, esperaba a mi padre sentada en el comedor con comida semicaliente. Yo no podía conciliar el sueño, debido al calor sofocante. Escuché entrar a mi padre a la casa, blasfemando por su "mala fortuna" en el juego, diciendo que había perdido mucho dinero, y que lo ultimo que quería era sentarse a comer con una loca... se escuchaba como mi padre le gritaba a mi madre, y ella no hacía otra cosa mas que llorar y sollozar en voz baja. Luego de que mi padre cayera desmayado en la cama destilando alcohol hasta por el alma, escuché a mi madre levantar la mesa, y lavar los platos sin emitir comentario alguno. De golpe, se escuchó un ruido seco, como si hubiesen pateado la puerta de mi casa y la hubiesen abierto de par en par. Luego, un grito desgarrador de mi madre. Yo atiné a agarrar un frasco que tenía bajo la cama, que contenía un liquido, era un frasco que me había regalado un mago de la ciudad, luego de haberlo ayudado a limpiar toda la biblioteca de su casa. Todavía recuerdo sus palabras "... si algún día te encuentras en apuros, bebe este líquido y corre a pedir ayuda...". Con el frasco en la mano, y tratando de mantener la compostura, entreabrí la puerta y alcancé a ver a 3 hombres armados acosando a mi madre. La tenían agarrada por el cuello y la amenazaban con matarla si no les decía donde estaba mi padre. No eran muy inteligentes estos rufianes... ya que si seguían el fétido olor a alcohol proveniente del cuarto, hubiesen dado con ese cerdo de primera... pero mi madre se negó a contestar. Sin mediar palabras, y frente a la negativa de mi sufrida madre, una daga terminó con su tortuoria vida. Acto siguiente, ingerí el liquido y noté como mi cuerpo empezaba a transparentarse hasta quedar invisible a la vista. Los malechores entraron a mi cuarto, buscaron y buscaron y no encontraron nada, luego si dirigieron al otro cuarto, donde encontraron a mi padre desmayado en la cama. Lo golpearon hasta el hartazgo, sin recibir lo que buscaban... el dinero que este cerdo alcohólico les debía a causa de la timba. Lo degollaron cual gallina y lo dejaron tirado en la cama.
Debo confesar que no sufrí por la muerte de mis padres, ya que en el fondo, yo quería estar solo para poder crecer haciendo lo que me gustaba y no lo que me imponían, pero la muerte de mi madre causada por las cerdadas ocacionadas por mi padre, en algún punto me dio lástima... de ahí mi fortaleza, ya que he aprendido que la debilidad, está en sentir lástima por los demás. De todas formas, me las arreglé para sobrevivir en la ciudad, ayudado por mi fiel e inseparable amiga Tarja, que me ha ayudado cuando más lo necesitaba.
Ahora, si me disculpan, ya he recuperado la sensibilidad en los dedos, me voy a servir un vinito élfico de esos que hacen chisporrotear el espiritu de placer. Salud!!

7 comentarios:
Paaaaa!!! con razón ves gente que te saluda y te trata bien ;)
La próxima vez que nos juntemos la copa de vino elfico para ahogar las heridas va por mi cuenta.
Ademas ya veo como es que llegan a haber half-elfs.
Interesante historia, lo único que me quedó en el tintero fue la relación con ese mago que te invitaba a la casa a ordenarle la biblioteca y a sacarle el polvo a sus manuscritos. Es insano cómo ese sujeto amparado en tu candidéz te hacía ordenar los libros de los estantes más altos para que usaras la escalerita y poder fizgonear por debajo de las frescas túnicas elficas de mago. Dicen que el camino a la sabiduría es duro, nunca imaginé cuanto se precisaba para castear spells. Te has ganado mis respetos!
Y si... no podía esperar tan superficial e intrascendente comentario de parte de una persona que basa su poder en su carisma. Se nota en tus palabras la falta de respeto por el camino hacia el poder y la sabiduría, ya que nunca has transitado ese camino. Todo mago tiene un aprendiz, y no precisamente para practicar actos sexuales ni pederastas. Además, veo que tu mente siempre refiere a esos temas, por lo que sospecho debes de tener alguna fijación o trauma arrastrado desde la infancia con la homosexualidad y la perversión.
En fin, espero reflexiones sobre lo expuesto y empieces a tomar las cosas con la seriedad que lo ameritan, la vida no es un chiste, y menos el camino hacia el poder y la sabiduría, Bardo atrevido!!
Perdonad, gran Ariel, mago entre los magos, sabio entre los sabios, que cuando hablas irradias conocimiento por todos tus orificios naturales, dejandonos estupefáctos a todos en esta taberna. Debo admitir que no hay día que no aprenda algo nuevo de tí y tu tozudo interés por el lenguaje bien aplicado cual Maria Antonieta Dufrut.
La última novedad es que "ocasionales" ya no se escribe más con "s" sino que ha cambiado a ocacionales por lo que leí en tus memorias. Ahora que les sirva de lección a todos los demás, no quiero leer ninguna publicación que no siga esta regla del idioma español Arielano
opus citatum:"causada por las cerdadas ocacionadas por mi padre, en algún punto me dio lástima... "
Mmm... no puedo evitar estar un poco de acuerdo con el bardo respecto a la brutalidad con la que pisoteaste el idioma español, Ariel. Pero... no quiero meterme en grescas de taverna totalmente irrelevantes para alguien como yo.
"Perdonad, gran Ariel, mago entre los magos, sabio entre los sabios, que cuando hablas irradias conocimiento por todos tus orificios naturales, dejandonos estupefáctos a todos en esta taberna. Debo admitir que no hay día que no aprenda algo nuevo de tí y tu tozudo interés por el lenguaje bien aplicado cual Maria Antonieta Dufrut.
La última novedad es que "ocasionales" ya no se escribe más con "s" sino que ha cambiado a ocacionales por lo que leí en tus memorias. Ahora que les sirva de lección a todos los demás, no quiero leer ninguna publicación que no siga esta regla del idioma español Arielano"
PWNED!
Debo admitir que me has pillado. Lo que ocurre es que no estoy acostumbrado a estos teclados modernos, no te olvides que yo soy de la época de la pluma y el pergamino, y con el rápido tipeo de teclas, puedo errar, después de todo, soy humano, bah, elfo... y los elfos también nos equivocamos. Para ese tal Fenix, que por lo visto le gusta meter leña a la hoguera... yo le aconsejaría que se cuide la espalda... afuera hace frio yo no está bueno que te entierren con el trasero hacia arriba bajo la tierra!!!
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