Un Extraño en la oscuridad

Que tal comenzales, he notado varias miradas de algunos de ustedes que se han deslizado con suspicacia hacia el rincón oscuro en el que me encontraba y preferí acercarme a presentarme antes de dejar librado a que se disparen rumores e historias infundadas sobre mi.

Ya he pasado muchas veces por ese tipo de malos entendidos entre gente que le gusta descubrir culpables donde no los hay e inventar condenas sin escuchar al enjuiciado.
Sé qué mi aspecto les puede resultar un tanto chocante en un principio y ese es el motivo por el cual recién ahora descubro mi rostro que permanecía en penumbras protegido por esta rustica capucha.

Mi nombre es Sondor; permitanme presentarme y provengo de tierras un tanto lejanas. Sabe el destino cómo llegué hasta aquí y cómo he dado con ustedes, nobles caballeros.

Cuando nací tuve la mala fortuna de caer en un momento de luchas políticas y tiranías en la villa donde mi madre dió a luz. A pesar de tratar de mantenerme oculto en el poblado se había dado a lugar una "cacería de brujas" por orden del gobernador y no tardaban en correr los rumores hasta identificar en donde se encontraban "nacimientos irregulares" como se denominaba formalmente.
Pensaban que todo ser que naciera y no tuviera características "noramles" era una amenaza para el poblado y que era obra directa del mal. Con este fin todas las noches en donde la luna llegaba a su fase mayor se deslizaba un sangriento ritual que parecía enfervorizar los ánimos de los pobladores, hasta divertirlos. Ayudaba a consolidar el poder que el gobernador tenía en la zona mostrando cómo con su mano firme el mal se mantrendría fuera del lugar.
En este ritual participaban Clerigos que alineaban en un círculo a todos los recien nacidos y niños encontrados y se pasaba a rosearlos con agua que salvaría sus almas procediendo a eliminar el cuerpo decapitándoles y dejando por unos días alguna muestra del sacrificio, marcando el territorio libre del poder del mal.
Uno de esos niños que se encontraba en la cuenta regresiva de la muerte, viendo cómo la luz de la luna comenzaba a teñirlo todo de un tínte cada vez más pálido, era yo. Solo tengo algunas imágenes en mi mente que extrañamente a pesar del tiempo y los pesares nunca se borraron, el agua cayendo sobre el cuerpo, quemandolo, la palidez de la muerte que nos alcanzaba y los ojos celestes casi blancos de un clérigo que se acercaba cada vez más con un sádica sonriza en su boca.
Fué ahí que la suerte se dió vuelta y la cabeza que rodó no fue la mia, ni tampoco ninguna de los niños que se encontraban ahí, sino la del propio clérigo.
A partir de es día mi vida cambió y no por voluntad propia, una caravana de "gitanos", como se hacían llamar; enterados del fenómeno de extraños nacimientos que había en mi poblado intervino para impedir que los rituales terminaran con la vida de los "distintos", no por ser bondadosos sino porque les interesaba reclutarnos.
Entre dicha caravana conocí a muchos más como yo, desde luego sabrán que no hay dos iguales de mi raza pero sí nos sentíamos a salvo en una comunidad. Aquí aprendí muchas de las artes y conjuros que conzco hasta el día de hoy y que me han ayudado a mantenerme vivo. Pero mi salvación no fue gratuita, fui sometido a rituales y pactos secretos que me encomendaron ciertas misiones así como también poderes que lentamente comencé a asumir y controlar.
En un principio me gustó esta vida y sentí que ajusticiaba a personas como las que habían intentado sacrificarme, sentía que estaba ayudando a hacer lo mismo que habían hecho con migo. Con el tiempo cada misión en la que se encomendaba la "caravana" era más sanguinaria y oscura, cada vez tenía menos sentido lo que hacíamos y eramos temidos y buscados en donde nos movilizaramos.
Eso no estaba mal para mi, hasta que ví que al interior de nosotros mismos la traición, el poder y la codicia reinaba y llevaba a distintas personas a usar tétricos métodos para llegar a ostentar el poder.
Lentamente me fui dando cuenta muy a mi pesar que no había diferencia entre los métodos y costumbres que utilizaban las personas que habían querido matarme en demagógicos sacrificios por ser diferente y los métodos y acciones que tomaba esta caravana de gitanos a la cual tanto debía pero tanto comenzaba a rechazar.
Fue entonces el día en que Axis, mi mentor y quien me inció en los caminos de las invocaciones fue envenenado en un confuso episodio, justamente una noche de plenilunio en donde nadie quiso dar cuenta de su cadaver dejándolo abandonado.
Ahí supe que debía escapar, ideé un plan para escabullirme y salir del control de la caravana que todo lo seguía y todo lo encontraba. Me fui ocultando de poblado en poblado, de bosque en bosque, cambiando mi identidad, tratando de huir, no se si de ellos o de mi propio pasado.

Pueden no dar crédito a las palabras de un desconocido cuyo aspecto no es el más confiable y su voz parece provenir de una oscura catacumba, están en todo su derecho.
Pueden pensar lo que quieran, pero esa es mi verdad y ahora me encuentro buscando lo que nunca encontré. No se vivir en un lugar, no se lo que es una familia ni me interesa, solo se ir detrás de aventuras de un lado a otro pero quiero redimir los actos de maldad que alguna vez realicé por tratar de ayudar a quienes salvaron mi vida, y quiero pertenecer a una caravana de aventureros en donde no haya traiciones, luchas de poder, ni las llamas corrompan lo que a su paso encuentran.
Habrá lugar entre ustedes para un servidor?

2 comentarios:

Thorn Badmood dijo...

HMMMMMM... triste historia la que lo precede mi joven amigo, pero puedo sentir en su tono de voz una sinceridad intrigante.
Mi nombre es Thorn Badmood, y me conmueve saber que, luego de estar rodeado de tanta maldad, su corazón buscó y buscará devolver al mundo la bondad que debería reinar. Sepa usted que mi hacha y mi tenacidad están a disposición siempre y cuando la causa sea noble, y la paga sea buena!!
Propongo un brindis por nuestro nuevo amigo, y que la amistad y la aventura nos lleven por el buen camino.
SALUD!!!

Unknown dijo...

Bienvenido Sondor, hace tiempo que no te veíamos por aquí. Por supuesto que hay lugar para tí entre nosotros. Mientras sigas tus palabras, y tu objetivo sea hacer el bien, tu pasado es simplemente eso, pasado. Cualquier persona puede intentar cambiar, y redimir sus actos pasados. Si tus acciones lo confirman, yo mismo te consideraré un hermano más, sin importar tu raza o apariencia.