El encuentro con Drizzt

The Feast of the Moon, 1373 DR (Year of Rogue Dragons)

Luego del ataque de Klauth a Silverymoon, en el cual participamos ayudando en la defensa de la ciudad, partimos hacia Neverwinter con mis compañeros, donde pasamos algunos meses de tranquilidad, recuperándonos de las heridas.

La noche del festín de la luna, en la cual es tradición recordar a los compañeros caídos y revivir viejas aventuras y leyendas, tuvimos la suerte de volver a encontrarnos con Drizzt Do'Urden. Si bien nunca nos habíamos encontrado cara a cara, ya habíamos intercambiado algunas rápidas miradas mientras defendíamos Silverymoon contra el ataque del inmenso dragón. Esta vez fue un encuentro en persona. Luego de los clásicos discursos de Drizzt y Lord Nasher, actual regente de la ciudad de Neverwinter, nos dirigimos a nuestro usual punto de encuentro, la taberna de Duncan, el Sunken Flagon. En el camino, y en una de las oscuras calles del distrito de los puertos de Neverwinter, Drizzt salió a nuestro encuentro.

Mencionó estar apurado con otros asuntos, y luego de un breve intercambio de palabras, en el cual nos comentó que las ciudades de Silverymoon y Mithral Hall estaban cerradas en cuarentena por una plaga, le hicimos saber nuestro interés (mío, de Aribeth, y de Thorn) en saber un poco más lo que ocurría en estas ciudades, y de ser posible, lograr el ingreso. Drizzt nos propuso un intercambio de favores, y nos ofreció su ayuda para entrar en Silverymoon y Mithral Hall, si a cambio lográbamos conseguir un par de guantes que le fueron robados por un notorio criminal conocido como Urdin. Este ladrón estaba residiendo en Neverwinter en este mismo momento, por lo que aceptamos la oferta. Drizzt nos indicó que una vez conseguidos los guantes, deberíamos llevárselos a algún lugar de la cercana ciudad de Baldur's Gate. Nos despedimos del elfo oscuro pocos minutos después.

Luego de llegar a un rápido plan, nos dirigimos al lugar donde deberían estar los guantes. Un "celtelo hechizo de sueño" de nuestra compañera Kimino, oriunda de algún país del lejano oriente, puso al guardia de la puerta fuera de combate. Luego de entrar en la casa, entre Blink, Thorn y yo nos ocupamos de "desactivar" todas las trampas del lugar, hasta que finalmente llegamos a una habitación en el segundo piso en la cual una ilusión que mostraba una persona ataviada en armadura liviana, nos preguntaba qué hacíamos en su casa. Obviamente ignoramos dicha ilusión, y buscamos en la habitación hasta encontrar una habitación oculta, donde nuestro compañero Thorn quedó atrapado, abriéndose camino luego a hachazos a través del suelo de madera.

Lo relevante es que Urdin se encontraba en esa habitación, y al verse sobrepasado en número, intentó escapar por el techo. Al darnos cuenta de esto, salimos raudamente de la casa, y lo encontramos en una esquina del techo, a punto de saltar al edificio contiguo. Un hechizo de detener persona de Aribeth frustró sus planes. Aprovechando su debilidad, Nathan utilizó sus habilidades de hombre araña para alcanzar a Urdin y tomar los guantes. En ese momento hizo su aparición la guardia de la ciudad. Insté a mis compañeros a huir hacia la taberna, y me dispuse a enfrentar a los soldados, rezando una breve plegaria a Torm, y confiando en poder aclarar todo el asunto.

Luego de pasar un día en el calabozo, junto con Aribeth que acudió a intentar ayudarme, pudimos aclarar el asunto con el capitán de la guardia, y finalmente quedamos en libertad. La guardia de la ciudad nos ofreció sus disculpas, las cuales por supuesto aceptamos, y nos pusimos a su disposición por cualquier otra cosa que llegaran a necesitar. Luego nos marchamos y nos dirigimos hacia la taberna. Drizzt nos contactó esa misma noche con instrucciones de ir a Baldur's Gate a entregarle los guantes, y dado que son unos cuantos días de viaje, decidí irme a descansar inmediatamente y prepararme para la próxima jornada.

1 comentarios:

Thorn Badmood dijo...

HAAAARRRR!!! Excelente relato mi querido amigo!!! Vuelvo a pedir disculpas por mi falta de disciplina, provocando la caida de nuestro escurridizo amigo Blink, es que a veces pierdo la paciencia y reacciono por impulso... los enanos somos así!!
Por otra parte, me siento profundamente preocupado por mi familia, el hecho de estar tan lejos y saber que ellos estan en peligro debido a la plaga que los aqueja me pone las barbas de punta!!! Aunque después de todo yo elegí vivir la vida del aventurero, pero mi familia es mi familia, y no puedo parar de pensar en el mal que los debe aquejar en este momento!!!
Brindo por el éxito de nuestra misión y le rezo a Moradin por el bienestar de mi familia.
SALUD!!